CUIDADOS:
Es muy recomendable tenerla en el exterior. Tiene que darle el sol de manera directa, pero antes es importante que la vayamos acostumbrando poco a poco para evitar que se queme. Durante un periodo de siete días, la pondremos 1-2 horas/día a pleno sol -el de primeras horas de la mañana o el de últimas de la tarde-. Las próximas semanas iremos aumentando ese tiempo de exposición en media hora o una hora/siete días.
El riego ha de ser escaso, pero se ha de hacer bien. Es decir, hay que tener clara la diferencia entre regar y echar agua: con el riego se pretende hidratar la planta, y para eso es importante que todas sus raíces se hidraten. Pero si se echa solo un poquito de agua, solo se humedecerá la superficie del sustrato, no las raíces que estén más abajo; con lo cual, el cactus podría secarse y morir.
Es necesario abonar la Matucana madisoniorum durante la primavera y el verano, y más si se cultiva en sustratos sin nutrientes o con muy poca cantidad de ellos. Si solo se alimentara de agua, al final se debilitaría, y las plagas y las enfermedades la atacarían. Para evitarlo, es importante abonarla con un abono líquido específico para cactus. Sigue las instrucciones de uso para que sus raíces puedan obtener la cantidad de abono que necesitan.
Se multiplica por semillas en primavera. Algunos ejemplares, en concreto los de más edad, tienden a producir tallos que se pueden separar y plantar en primavera-verano.
Matucana madisoniorum
La Matucana madisoniorum es un cactus endémico del Amazonas peruano de pequeño tamaño ideal para principiantes. Es muy resistente a la sequía, pero no tanto a los encharcamientos, de modo que no hay que regarlo con mucha frecuencia.
















