Como a cualquier cactus, lo más recomendable es que se tenga en el exterior. Si no recibe la luz del sol de manera directa, va a etiolarse. Esto significa que va a crecer hacia la luz más potente que haya detectado, estrechando su tallo cada vez más y perdiendo fuerza. También es muy importante evitar exponerlo al astro rey si ha estado toda su vida en sombra o semisombra. Antes de dejarlo expuesto todo el día, tienes que acostumbrarlo poco a poco.
El riego será por lo general escaso. Hay que regar cuando la tierra se haya secado completamente. Para que te hagas una idea, en verano suelen ser 1 o 2 veces por semana, y en invierno una vez cada 15-20 días más o menos.
En primavera y verano es muy recomendable abonarlo. Usa para ellos abonos para cactus para que así no le falten nutrientes, siguiendo las indicaciones del fabricante.
Cuando se echa más cantidad de la necesaria, se produce una sobredosis, la cual daña a las raíces y por consiguiente también a la planta.
Echinopsis subdenudata
El Echinopsis subdenudata es uno de los cactus más comunes que existen. Es uno de los primeros que se suelen comprar al empezar las colecciones, pero además su mantenimiento es más bien bajo.
Cuando florece es un espectáculo maravilloso, ya que produce flores grandes y de un color blanco muy bonito. ¿Quieres saber cómo se ha de cuidar?
















