CUIDADOS:
Al igual que el resto de la familia, la crassula arborescens tiene unos cuidados muy sencillos.
Para empezar, la arborescens requiere un sustrato con buen drenaje y poca materia orgánica. Un sustrato especial para suculentas acompañado de gravilla es perfecto.
Es una planta resistente que soporta climas secos y calurosos, incluso temporadas cortas de temperaturas bajo cero.
Lo importante es que durante el invierno esté en un ambiente seco para evitar que se pudra.
Si quieres que tu crassula arborescens crezca fuerte y sana, solo tienes que seguir estos cuidados:
- Riego: Riego ligero sin encharcar. El sustrato siempre debe secar completamente antes de volver a regar.
- Humedad: Un exceso de humedad provoca que la planta se pudra, sobre todo en las estaciones frías.
- Luz: Luz directa del sol al menos 4/6 horas al día.
Crassula Arborescens
La crassula arborescens es una planta suculenta nativa de Sudáfrica, concretamente de la Provincia Cabo Occidental, aunque hoy la podemos encontrar en hogares de todo el mundo.
Es una planta arbustiva que puede alcanzar el metro y medio de altura con tallos carnosos de hasta 20 centímetros de grosor en la base.
Las hojas de forma ligeramente ovalada tienen un color verde grisáceo acompañado de toques rojizos en los extremos. En ocasiones incluso desarrollan pequeñas motas por toda la superficie.
















